Repostando en el interior de las estrellas

Imaginad que estamos viajando por el espacio, fuera del sistema solar, y nos estamos quedando sin combustible. ¿Dónde está la estación de repostaje más cercana?

Si tu civilización no se ha esparcido todavía por la galaxia y no tienes un sitio donde aterrizar lo más obvio sería pensar en los centros naturales de conversión de energía: las estrellas.

En uno de los capítulos de Stargate Universe la nave Destiny (creada por una civilización superavanzada de la que los humanos no saben mucho) decide automáticamente viajar a un sistema estelar para, con asombro de sus ocupantes, zambullirse en el interior de una estrella con el fin de repostar.

¿Podríamos fabricar una nave que pudiese sumergirse en nuestro Sol?

Temperatura

La temperatura de la superficie de nuestra estrella es de 5500ºC. Sin embargo, de todos los elementos químicos en forma pura, el carbono, que es el que tiene el punto de fusión más alto se queda sólo en los 3.550 °C (que además no se funde a presión ambiente).

Temperatura de fusión de los elementos químicos por peso atómico

Temperatura de fusión de los elementos químicos por peso atómico

Si embargo, otro tipo de estrellas, las estrellas rojas Clase M (las más frías y comunes del universo) no superan los 3000°C. Por lo tanto, en cuestiones de temperatura, estaríamos en condiciones de entrar a una estrella roja con una nave de carbono sin que esta se nos derritiese.

No obstante, antes de llegar a su superficie de la estrella hay que atravesar la capa más externa del Sol, la corona solar, que aunque su densidad es un billón de veces inferior a la de la atmósfera terrestre a nivel del mar, su temperatura alcanza los 2 millones de grados...

Gravedad

Entrar en una nave a una estrella no es sólo cuestión de temperatura. El campo gravitatorio de una estrella no es algo precisamente despreciable. Para hacernos una idea, el Sol, una "enana amarilla", tiene una gravedad 28 veces superior a la gravedad terrestre. Para compensar esta gravedad quizás podríamos recurrir a los famosos amortiguadores de inercia de los que ya os hablamos en el artículo Mitos de los viajes espaciales.

Radiación

La atmósfera de la Tierra constituye un importante filtro que hace inobservable radiaciones de longitud de onda inferiores a 290 nm por la fuerte absorción del ozono y el oxígeno. Ello nos libra de la radiación ultravioleta más peligrosa para la salud.

El Sol se comporta aproximadamente como un cuerpo negro a 6000K, lo que quiere decir que su pico de emisión se encuentra en los 475 nm. Sin embargo, la cola de emisión en el UV (por debajo de los 400 nm) es muy peligrosa para la vida sin la protección de la atmósfera terrestre. Además, la luminosidad del Sol por unidad de área en su superficie es unas 46.000 veces mayor que la que nos llega por unidad de área en la Tierra.

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Sin embargo, la radiación UV no sería capaz de atravesar el casco de una nave. Sin embargo, ¿qué pasa con las emisiones más energéticas que el ultravioleta? ¿Qué pasa con los rayos X?

En 2007, usando la nave espacial japonesa Hinode, se descubrió que el Sol está lleno de poderosos "chorros de rayos X" que salen de la superficie del Sol cientos de veces al día, lanzando bolas de gas caliente tan grandes como Norte América, a una velocidad máxima de 3,2 millones de kilómetros por hora.

 

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Imagen de Rayos X del Sol

Cualquier chorro de estos fulminaría seguramente toda la vida dentro de una nave que se encontrase repostando en el Sol. ¿Qué hacemos entonces? ¿Recubrimos la nave entera con plomo? No parece práctico, y menos dado el bajísimo punto de fusión de este elemento: 327,46 °C. Además, ¿qué cantidad de plomo deberíamos poner?

Tormentas Solares

Una erupción solar es una violenta explosión en la superficie del Sol con una energía equivalente a decenas de millones de bombas de hidrógeno. Las erupciones solares tienen lugar en la corona solar y la cromosfera, calentando plasma a decenas de millones de kelvin y acelerando los electrones, protones e iones más pesados resultantes a velocidades cercanas a la de la luz. Producen radiación electromagnética en todas las longitudes de onda del espectro electromagnético, desde largas ondas de radio a los más cortos rayos gamma.

Estas erupciones suelen producirse en las manchas solares por lo que sería evitable una catástrofe simplemente repostando en zonas alejadas de estas manchas, por decir algo.

Conclusiones

Temperaturas de más 1 millón de grados antes de llegar a la superficie del Sol, gravedades insoportables para el cuerpo humano y radiaciones mortales para la vida tal y como la conocemos. Parece que nuestro futuro próximo no pasa por sumergirnos en una estrella a la espera de recargar nuestras baterías.

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