Ok Google, llévame a casa

Corría el año 2002 cuando Steven Spielberg adaptó un relato corto de Philip K. Dick al cine: Minority Report. En la película se nos presenta un futuro cercano (año 2054) donde la policía de Washington D. C. utiliza tecnología basada en poderes psíquicos para atrapar a futuros criminales antes de que estos cometan ningún delito. Además de los psíquicos que utilizan para detectar futuros crímenes (los denominados precog), podemos ver muchos elementos futuristas, tales como el reconocimiento de retina en la vigilancia de la ciudad, los displays holográficos o los coches automatizados (MAV-LEG). Sobre estos últimos quiero centrar esta entrada.

En esta escena de la película podemos verlos en acción:
https://www.youtube.com/watch?v=Vrxyr1CjiSM

El funcionamiento es tan sencillo como dar un destino tras montarse al vehículo y este se encarga de todo lo demás. Cuando vi esta película, hace ya 12 años, esta fue una de las tecnologías que más me impresionaron. Quien me iba a decir que íbamos a estar tan cerca de este punto mucho antes de la época en la que transcurre el film.

Según Lexus, que fue la casa que trabajó con Spielberg para realizar los modelos que aparecen en la película, las especificaciones que cumple el MAG-LEV son las siguientes:

  •  Paneles de mando embebidos en los cristales del vehículo que reconocen al usuario tanto de día como de noche
  •  Asientos con calefacción y refrigeración automáticos
  •  Control automático de navegación guiado por láser
  •  Control de todos los sistemas mediante órdenes de voz
  •  Visión completa sin ángulos muertos del exterior mediante el uso de cámaras
  •  Asistente de estacionamiento basado en sonar
  •  Cristales inteligentes (cambian su transparencia en función del nivel de iluminación exterior)
  •  Diversos sistemas de seguridad que hoy en día son un estándar (ABS, antirrobo, airbag, etc.)
  •  "Ruedas" de levitación magnética

De toda la lista, hay diversos elementos que eran bastante comunes en la época, sobretodo los sistemas de seguridad y los elementos de confort (calefacción, aire acondicionado). Sin embargo, tanto los sistemas activados por voz, los paneles embebidos y la navegación automática son ideas que no hemos visto hasta hace muy poco. Lo de la levitación magnética creo que lo dejaremos para otra entrada, que hay mucha chicha y aparece en multitud de obras de ciencia-ficción. Por otra parte, los cristales inteligentes son ya una realidad

Lexus_2054_Minority_Report_concept

Prueba de concepto de uno de los vehículos de Minority Report fabricado por Lexus. Imagen extraída de la Wikipedia

Control por voz

Quien más quien menos ha visto alguna vez un manos libres en un coche, y sabe que están muy lejos de realizar tareas más complicadas que pasarte una llamada y bajar el volumen de la radio. Sin embargo, hace bien poco Google presentó Android Auto, donde pretenden integrar todos los servicios de Google dentro de tu coche.

Ok Google, recorrido hasta casa.- Orden de voz para obtener indicaciones de cómo ir hasta tu casa usando Google Now y Google Maps

Empresas como Ford, Honda o Renault ya están apoyando esta iniciativa, que tendremos entre nosotros a finales de este año (si no hay ningún retraso). Añadiendo los sistemas de reconocimiento facial y de voz ya existentes, las características de los vehículos de Minority Report están más que cubiertas en este sentido.

Navegación automática

Aquí es donde viene el verdadero reto tecnológico. ¿Es posible construir un coche que no necesite ser conducido? No solo es posible, si no que ya lo han construido un gran número de empresas. Mercedes, General Motors, Bosch, Nissan, Toyota, Audi, Volvo... todas ellas tienen prototipos funcionales en mayor o menor medida de coches autónomos. Ahora bien, de nuevo Google vuelve a ponerse por delante y si bien no sabría decir si tiene la tecnología más avanzada, si que tiene el equipo de marketing mejor posicionado del mundo, por lo que si que es el coche automatizado del que más información he visto.

Tal y como ya comentamos en una entrada anterior, existen diversos sistemas que permiten calcular la posición relativa de un objeto con respecto a su entorno. Del mismo modo que las bolas de Prometheus fabrican un mapa en 3D de una cueva, el coche de Google utiliza un lidar para obtener información sobre la carretera y los coches que le rodean. Utilizando esta información junto con los mapas en alta resolución que la empresa ha ido obteniendo a lo largo de todo el mundo (Google Maps, Google Earth), los algoritmos permiten al vehículo desplazar a los viajeros sin ningún peligro. Actualmente, todos los cálculos no se realizan a bordo del vehículo, sino en una red de ordenadores ajena al mismo. Sin embargo, a la velocidad a la que crece la potencia de cálculo, es cuestión de poco tiempo que el ordenador de abordo sea capaz de manejar todos los sistemas al mismo tiempo sin muchas complicaciones.

Creo que estamos en uno de esos casos en los que un futuro cercano predicho por una obra se queda largo: apuesto a que los niños que nazcan en 2054 en Washington D. C. no tendrán que aprender a conducir 🙂

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